martes, 21 de junio de 2011

21 Junio, 2011

Hoxe merqueille un poema a un rapaz preto da praza Cervantes. Tiña a pel moi morena, falaba en castelán e nun acento que non cheguei a identificar. Deumo enrolado nun papel branco con lazo vermello, e acabo de lelo agora mesmo :

Canciones de amor desconsolado, Num. 5

Ojalá no sean estos los últimos versos que te escribo,

-mi amor, mi pequeña-

ojala nos quede tiempo todavía

no hoy, ni mañana

algún día quizás

de entre los que quedan por venir...

Cuanto tu recuerdo en mi

y mi recuerdo en ti

sean sólo sensaciones sin nombre

resquicios de algo sin forma

cenizas apenas vivas

de un amor que nos quemó por dentro

y que nos dejó marcados para siempre

para siempre...

Y que trato de olvidar casi todo el tiempo

pero no es tan fácil, no es tan fácil

porque nuestros corazones están unidos aún

por algo superior a ti, superior a mi

superior a todo...

Algo que ni siquiera puede ser descrito con palabras

y que hasta que llegue ese día

-mi amor, mi pequeña-

hasta que llegue ese día

en el que todo vuelva a ser como antes

aunque nada lo sea ya

no cobrará su verdadero sentido

Saul Plieskiin

Pediume vinte céntimos. Dinlle cincuenta. Despois de lelo, arrepíntome de ser tan tacaño : debería pagarlle un menú, darlle un abrazo e, tamén, as gracias.


No hay comentarios:

Publicar un comentario